miércoles, 28 de septiembre de 2016

Estudiante de 25 años encuentra la clave que podría vencer a las superbacterias


Una estudiante de 25 años de edad, acaba de descubrir una forma de luchar contra lassuperbacterias resistentes a los medicamentos sin antibióticos.
El nuevo enfoque hasta ahora sólo ha sido probado en el laboratorio y en ratones, pero podría ofrecer una solución potencial para la creciente resistencia a los antibióticos, que las Naciones Unidas calificó recientemente como "una amenaza fundamental" para la salud mundial.
Alrededor de 700.000 personas mueren cada año a causa de bacterias resistentes a los antibióticos, pero un estudio reciente sugiere que el número podría aumentar a cerca de 10 millones para el 2050.
Además de la superbacteria común de hospitales, Staphylococcus aureus (MRSA), los científicos están preocupados de que la gonorrea también está a punto de llegar a ser resistentes a todos los fármacos restantes.
Pero Shu Lam, una estudiante de doctorado de la Universidad de Melbourne en Australia, ha desarrollado un polímero en forma de estrella que puede destruir seis cepas de superbacterias diferentes sin antibióticos, simplemente desgarrando sus paredes celulares.
"Hemos descubierto que [los polímeros] en realidad apuntan a las bacterias y las matan de varias maneras", dijo Lam a The Telegraph. "Un método es mediante la interrupción física o romper la pared celular de las bacterias. Esto crea una gran cantidad de estrés en las bacterias y hace que empecen a destruirse a sí mismas."
La investigación se ha publicado en la revista Nature Microbiología, y ya ha sido aclamada por científicos en el campo como "un avance que podría cambiar la cara de la medicina moderna".
Pero la investigación apenas está en sus primeros días. Hasta el momento, Lam sólo ha probado sus polímeros en seis cepas de bacterias resistentes a los antibióticos en el laboratorio, y en una superbacteria en ratones vivos.
Pero en todos los experimentos, los polímeros estrellados han sido capaces de matar las bacterias a las que estaban dirigidos, y generación tras generación no parecen desarrollar resistencia a los polímeros.
Los polímeros, llamados Snapps -o polímeros de péptidos antimicrobianos nanodiseñados estructuralmente- trabajan atacando directamente la membrana celular de las bacterias, penetrándolas y desestabilizándolas.
A diferencia de los antibióticos, que "envenenan" las bacterias, y que también pueden afectar a las células sanas en la zona, los Snapps que Lam ha diseñado son tan grandes que no parecen afectar a las células sanas en absoluto.
Si bien los resultados son positivos hasta el momento, el equipo aún está lejos de las aplicaciones clínicas.
Lo más interesante del nuevo proyecto es que, mientras otros equipos están enfrascados en buscar nuevos antibióticos, Lam ha encontrado un enfoque completamente diferente que podría marcar la diferente en el próximo 'mundo post-antibiótica'.
Al menos eso lo que ella espera.

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