domingo, 22 de noviembre de 2015

Ellas prefieren a los «chicos malos»

Las personas impulsivas, temerarias, aquellas que muestran un cierto desdén hacia las normas o tienden a meterse en líos, poseen más éxito a la hora de conocer a su media naranja. En concreto, doblan el número de parejas tanto en mujeres como en hombres respecto a otras personas con un caracter tranquilo. Esta es una de las conclusiones de un estudio realizado por el psicólogo y doctor del Hospital Clinic de Barcelona, Fernando Gutiérrez, sobre 959 pacientes de entre 17 y 67 años de este centro hospitalaria, más de la mitad de sexo femenino.
Gutiérrez, en declaraciones a ABC, ha explicado que dentro de «la impulsividad se incluyen la búsqueda de sensaciones, el aguantar mal las normas o la rebeldía ». En su opinión, no hay grandes diferencias entre ambos sexos en este tema aunque sí ha admitido que «los hombres son más promiscuios, en una diferencia de 60%/40%».
El autor del estudio ha admitido que «uno espera que las personalidades normales sean las que tengan más éxito, y las raras por ser atipicas tengan menos». Sin embargo, para el doctor Gutiérrez el hecho de que la selección natural no haya eliminado las personalidades patológicamente «más extremas» a lo largo del tiempo demuestra que se trata de individuos «más atractivos para el sexo opuesto».
En concreto, este investigador ha sostenido, que en el caso de los hombres también suelen gustar las personas «hipermorales», más estrictas y que más trabajan. Lo que desde el punto de vista del diagnóstico podría ser una patología, para la naturaleza representa algo positivo:En el caso de las mujeres, las que tendrían más parejas e hijos serían aquellas que fuera más ansiosas emocionalmente o neuróticas. Para este investigador, «desconocemos el mecanismo concreto pero entre los hombres esto resultaría neutro o perjudicial, mientras que en el sexo femenino un cierto exceso de neuroticismo puede ser ventajoso».

Éxito social, éxito evolutivo

Gutiérrez ha explicado que no es lo mismo «el éxito social que el evolutivo, que consiste en vivir más, tener un mayor número de parejas y más probabilidad de procrear». En este caso, cree que el ser muy obsesivos o cuadriculados entre otros rasgos de personalidad son «estrategias exitosas». A su juicio cuando vemos un rasgo extremo de personalidad tendemos a pensar en una enfermedad - «desventajas», en cualquier caso- aunque en realidad en la evolución les ha otorgado algún punto extra.
Ahora, ¿ser un «chico malo» es el único factor para tener éxito en nuestras relaciones? Fernando Gutiérrez señala a otras variables como el atractivo físico, la inteligencia, la salud, la sociabilidad, o la riqueza. «La impulsividad sólo explicaria una parte del aumento en el número de parejas», ha destacado este doctor del Clinic quien ha recordado que como en el mundo animal las personas dominantes suelen «señalizar su poder» y reunir una condición física apta para la reproducción. Es lo que el autor de este trabajo ha denominado como la «atracción por la calidad (física)».
En este sentido, ha concluido que a nivel cultural hay pocas diferencias ya que, por ejemplo, «los hombres más ricos atraen a más mujeres, igual que los animales con más territorio».
ABC

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